Social Media: Algo más que una burbuja

Supongo que ya muchos habéis oído hablar de la historia de Rockefeller. Que allá por el 29, decidió retirar su dinero de la bolsa, cuando un limpiabotas le pidió consejo sobre sus inversiones en este mercado.

Aun siendo un poco dudoso y clasista este ejemplo sirve para ilustrar cómo se forman las burbujas. Básicamente se debe a la masificación y el exceso de confianza en una forma de hacer dinero. En el caso de la vivienda se produce cuando se invierten de forma generalizada ahorros y excedentes en la compra de inmuebles. En el caso de los mercados financieros cuando especuladores con mucha pasta se intercambian cromos de especulación hasta que, en alguna parte, el valor de uso se rebela contra el valor de cambio (esto es de Marx…) y se desmorona el sistema.

En base a esto me atrevo a decir que para que haya una burbuja lo primero que tiene que pasar es que no creamos que puede haber una burbuja.

En Internet también vivimos nuestra particular burbuja allá por el 99. El boom de las puntocom fue un verdadero furor. Todavía recuerdo la imagen del fundador de “mercadolibre.com” en un flamante descapotable y las subidas en bolsa de 15% diario.

Diez años más tarde aparecen las redes sociales en uno de los peores momentos de la economía occidental y muchos profetas aventuran que se trata de la siguiente burbuja. Pues bien, ahí teníamos la clave de que no se trataba de una burbuja. Un contexto como el de 2009 plagado de temores, con las experiencias anteriores y con todo tipo de alarmas burbujistas es el terreno ideal para que se produzca un crecimiento lógico.

A día de hoy la empresa que no está presente en medios sociales se está equivocando y, de una forma u otra, es consciente. Sin embargo eso no quita que no haya burbujas actualmente en los medios sociales o, cuanto menos, situaciones que no se sostengan más allá de estas primeras fases de implementación:

Exceso de externalización: Perfies como el Community Manager o el Social Media Strategist creo que en el próximo año seguirán la tendencia de formar parte de los departamentos de marketing y comunicación de las propias empresas. Por lo tanto las agencias tendrán que ofrecer apoyo de una forma mucho más específica.

La endogamia de Twitter: Casi la mitad de los usuarios son profesionales del propio medio. Por lo tanto en esta plataforma sólo llegamos a un perfil muy concreto y se generan dinámicas endogámicas. Llevo meses esperando a que esto cambie y supongo que lo hará, pero ya empiezo a tener dudas serias. Aunque uno sea fan de Twitter asusta ver que según los últimos estudios sobre redes sociales sólo el 18% de los usuarios de estos medios están en Twitter y que sólo un 1% la considera como su red social favorita.

Ventas, ventas y más ventas: Por otro lado ahora parece que empieza a tomar demasiada fuerza la obsesión por vender en medios sociales. Si el branding era el objetivo número uno en este año, parece que el 2011 será el año de vender a través de los medios sociales. Desde mi punto de vista esta visión puede dañar mucho a las redes sociales y sí que puede generar frustración tanto en los vendedores como en los usuarios que se verán bombardeados por las marcas.

Exceso de oferta: Sí que parece que hay un exceso de empresas y consultores expertos en medios sociales. El mal funcionamiento del mercado laboral, la falta de oportunidades y la gran cantidad de personas hipercualificadas que hay en España provoca que muchos sigan la llamada de uno de los ámbitos con más crecimiento. Pero seguro que esto es positivo para que entre todos subamos el nivel.

Los medios sociales no son un fenómeno nuevo. El blog y los foros, por ejemplo, ya son veteranos en la red. Lo que sí es reciente e impactante es el fenómeno Facebook porque ha supuesto la masificación de la creación de contenido por parte de una base gigante de usuarios.

En Concepto05 nuestra apuesta para los próximos dos años es convertirnos en una consultora especializada. Creemos que en hay mucho que profundizar en el análisis de social media y lo planteamos como la herramienta fundamental para el diseño, evaluación y mejora de estrategias en social media.

En este sentido creemos fervientemente en las posibilidades de utilizar los medios sociales para realizar estudios de mercado, investigación social, innovación y business intelligence. Esta es nuestra perspectiva a largo plazo y, si algo tenemos claro, es que hay mucho trabajo que hacer ;)

Sé que me estoy lanzando un poco a la piscina, pero sirva esta pseudoprofecía para compartir con vosotros por dónde creemos que van los tiros y en qué estamos basando nuestras decisiones. Por supuesto, encantado de que no estés de acuerdo y comentes tu visión.

3 comentarios en “Social Media: Algo más que una burbuja”

  1. Más que interesante el artículo, cuyo título ha funcionado como un imán para mi atención y al que no no he podido resistirme a contestar. Con acuerdos y desacuerdos.

    Las burbujas económicas, esas viejas conocidas. Los tulipanes holandeses, el Wall Street del 29, Terra, AFINSA…y las subprime. Es verdad que para que se produzca una burbuja la primera condición es que no se tenga conciencia de que se está incurrienda en una (sería un comportamiento antieconómico y por tanto, antiracional). Sin embargo, el propio título del post, que descarta a priori la existencia de la misma en las redes sociales, nos sugiere precisamente de que podríamos encontrarnos en una sin saberlo. Como mínimo plausible, y paso a explicar.

    Lo que caracteriza a una burbuja no es que haya unos señores muy malos que se quieren enriquecer a costa de los demás (que siempre los habrá, con burbuja o sin ella), o ni siquiera de gente que invierta indiscriminadamente y masivamente en un determinado bien. Por ejemplo, en el mercado de los zapatos, no parece que nunca haya habido tal burbuja, habiéndose dado ambas condiciones: siempre habrá empresarios del textil y siempre habrá personas que demanden zapatos (y en el caso de las mujeres, indiscriminadamente…).

    Lo que verdaderamente crea una burbuja es la creencia (masiva) de que un determinado bien tiene mayor valor del que, económicamente, tiene o PUEDE tener en el futuro. No es tanto la diferencia entre el valor de uso y el valor de cambio (me encanta tu alusión a estos términos tan decimonónicos), pues el propio intercambio es en sí mismo un uso del bien. Son más bien las EXPECTATIVAS que sobre ese bien se depositan. En el caso de los tulipanes, que se iban a vender por todas partes; en el caso de las la Bolsa del 29, que las empresas representadas por esos valores iban a ir muy bien; en AFINSA, que a mucha gente le interesan los sellos (?); en Terra, que se iban a ofrecer productos y servicios por entonces desconocidos; y en las subprimes… que un tío en Arkansas sin trabajo ni ingresos iba poder pagar su hipoteca y que además su casa seguiría adquiriendo valor.

    Suelto todo este rollo teórico-económico para intentar analizar sus semejanzas con lo que está pasando con las redes sociales. El dinero sigue entrando en ellas (inversores y prestamistas por el lado de la financiación, desarrolladores y publicidad por el lado de los ingresos) sin estar demasiado claro el valor económico REAL que todo esto puede tener. De momento, y según se sabe, las dos mayores redes sociales del mundo, Facebook y Twitter, generan muchos ingresos pero de momento, pocos beneficios. La primera, por lo visto, aún no lo ha conseguido; la segunda, aparentemente entrará en beneficios este 2010. Y sin embargo, ambas valen millones de dólares debido a su potencial. No sé a vosotros, pero a mí de momento me suenan como a una cartera de sellos de 3,000 euros o de un piso de 60m2 en los suburbios de Madrid por 400,000. No quiero ni pensar si estas dos empresas cotizaran en bolsa y todo el mundo pudiera ser minipropietario de FCBK o TWTR.

    Precisamente por eso estoy muy de acuerdo en esos riesgos o ‘trabas’ que has mencionado, con la única excepción de tus comentarios sobre las ventas, o sobre el afán de vender. Vender es lo único que puede hacer que esto funcione, y perdonad que me ponga tan prosaico. Al final estamos hablando de empresas, y toda empresa requiere un retorno a sus inversores. Y para que haya retorno, debe haber ventas. Las ventas parecen venir de la inversión publicitaria mayoritariamente, con el impacto que esto va a tener sobre los usuarios. Y los usuarios somos muy caprichosos, y los de internet aún más. Y nadie más que nosotros desea que todo en internet sea gratis, neutral, y muy, muy variado y diferente.

    Sin embargo, sí podría estar de acuerdo, también, en que la actual situación económica puede actuar como ‘contención’ de cualquier desmadre: todas las burbujas se han creado en época de prosperidad, porque además de haber excedente de recursos, la expansión crediticia facilitaba que aquellos que no se poseían se adquiriesen con facilidad y además, a bajos tipos de interés. Ahora mismo, los inversores están temerosos, y las empresas que quieren publicitarse, con presupuestos limitados. Esto mismo puede provocar que las redes sociales no ‘acaben de arrancar’ en el corto plazo. Y como dijo Keynes ‘en el largo plazo, todos estaremos muertos’. No te digo una empresa de internet que no se sepa adaptar a lo que ‘está por venir’.

    Por último, cabría argumentar que si todas las grandes empresas ya están en las redes sociales, es que algo se mueve. Indudable. Pero también hace falta recordar que eso tampoco es aval de nada. Citybank tenía muchos activos de Lehman. Telefónica estaba detrás de Terra. Y se comenta que al Rey le solía gustar mucho la filatelia. Los grandes, como los millones de moscas, pueden estar equivocados.

    No soy analista financiero, y ni mucho menos un experto en redes sociales. Sólo pido la prudencia y el sentido común que todos, a toro pasado, le recriminamos no haber tenido a Lehman Brothers, Fórum Filatélico o Telefónica. Pero de eso trata emprender, ¿no? De arriegarse y ganar. Pues eso.

    (Perdón por el rollo, se me ha ido de las manos!)

    1. Hola Fernando,

      La verdad es que estoy de acuerdo contigo en casi todo. Seguro que mi planteamiento sobre las burbujas es un poco simplista y lo has matizado bien ;)

      Acercas otras perspectivas interesantes como la posibilidad de un modelo de negocio para las propias redes sociales, mientras que yo me quedaba en el modelo de negocio de las agencias de comunicación… Es interesante lo que comentas sobre Facebook y Twitter y es toda una incógnita saber hasta donde pueden llegar.

      Respecto al tema de las ventas, entiendo lo que comentas, pero yo me refiero a la venta más directa. Creo que las redes sociales no son el mejor espacio para bombardear con ofertas. Desde luego que toda empresa quiere ganar dinero, pero hay un montón de estrategias que buscan eso mediante caminos más indirectos. Una identidad fuerte, hacer estudios de mercado, realizar atención postventa son utilidades de las redes sociales que se traducen en beneficios, pero no de forma directa.

      Pero lo que comentas va al centro del debate actual sobre el ROI en medios sociales y es cierto que es necesario que se analice este asunto porque sino vamos todos un poco a ciegas.

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